La vitamina D es una vitamina liposoluble esencial para la salud, con múltiples funciones clave en nuestro organismo. Su rol principal es mantener los niveles adecuados de calcio y fósforo, lo que contribuye a una salud ósea óptima y ayuda a prevenir enfermedades como la osteoporosis y las fracturas.
Además, la vitamina D es crucial para el correcto funcionamiento del sistema muscular, inmunológico, cardiovascular y otros sistemas del cuerpo. La deficiencia de esta vitamina puede provocar problemas de salud graves, como osteomalacia en adultos, que causa el debilitamiento de los huesos, o raquitismo en niños, que afecta el crecimiento óseo.
Existen tres formas principales de obtener vitamina D:
Alrededor del 80% de la vitamina D proviene de la síntesis cutánea, por lo que en invierno es crucial asegurar una ingesta adecuada mediante la dieta y, si es necesario, la suplementación. No olvides realizar controles médicos y análisis de sangre para verificar tus niveles de vitamina D y garantizar que se mantengan dentro de los rangos saludables.
¿Quieres una evaluación personalizada? Nuestro equipo interdisciplinario te acompaña.
Agenda tu hora